jueves, 11 de diciembre de 2025

TERNASCO ASADO CON PATATAS PANADERA

El ternasco asado es un plato clásico en mi casa, en la cena de Nochebuena, al igual que el besugo asado o el cardo y mis hijos no permitirían que lo sustituyera por ningún otro, eso  sí, el ternasco tiene que ser denominación de origen de Aragón, con eso tenemos asegurado el éxito por su gran calidad...


     Las razas admitidas para la producción de Ternasco de Aragón son Rasa Aragonesa, Ojinegra de Teruel, y Roya Bilbilitana. Son corderos alimentados desde su nacimiento con leche materna y cereales naturales. Sacrificados con una edad inferior a 90 días y peso en canal de 8 a 12,5 kg., además, estos productos están amparados desde 1.989 por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Ternasco de Aragón, y, el Consejo Regulador vela por la calidad y origen de las canales mediante el control en cada uno de los puntos por los que atraviesa hasta su venta, implantando identificativos exclusivos para diferenciar el auténtico Ternasco de Aragón, y que cumpla sus exigentes requisitos de calidad. La carne de ternasco es especialmente sabrosa y tierna.

Ahora vamos con mi receta:
Ingredientes: Medio  ternasco de Aragón, cuatro o cinco  patatas gordas, cuatro o cinco dientes de ajo, perejil, aceite, agua y sal.
Poner el ternasco en un recipiente cubierto de agua al menos durante dos o tres horas; de ese modo la carne elimina la sangre que tenga, consiguiendo mejor sabor y que este mas tierna.
Mientras la carne se desangra, poner en una fuente de asar las patatas cortadas a rodajas y las salpimentamos y espolvoreamos con los dientes de ajo picados y el perejil. Añadimos un poco menos de medio vaso de agua y un chorrito de aceite de oliva. Removemos bien las patatas para que se reparta bien el aderezo que le hemos puesto.
 Previamente habremos calentado el horno a 160 grados, metemos las patatas y dejamos que se vayan haciendo lentamente, dándoles alguna vuelta de vez en cuando.
Cuando ya tengamos las patatas a medio hacer,  escurrimos la carne y, sin añadirle nada más, la ponemos encima de las patatas con la parte que no tiene piel hacia arriba, y la metemos en la parte media del horno, subiendo la temperatura a  180 grados. si queda alguna parte de las patatas sin cubrir por la carne, la tapamos con un poco de papel albal para que las patatas no se  quemen.
 Pasados tres cuartos de hora, mas o menos, le damos la vuelta a la carne para que se haga por el otro lado
En otros tres cuartos de hora, más o menos, estará listo nuestro asado. Si la carne no esta muy dorada, es el momento de subir la temperatura del horno al máximo unos minutos para que se acabe de dorar. Es importante no poner sal a la carne, no la necesita. Las patatas saldrán tiernas y jugosas impregnadas con el sabor de la carne. El resultado es delicioso.

domingo, 9 de marzo de 2025

Migas a la aragonesa

Por fin lo conseguí!  Finalmente he aprendido a hacer migas....
Desde que me casé.  Me he ido apañando para hacer otros guisos,  o bien de la forma que los hacía mi madre o como los hacía mi suegra, pero siempre con entusiasmo y perseverancia.
Creo que a ninguna le vi hacer "migas" y como me gustan mucho, he tenido obsesión por saber hacerlas.
He leído toda clase de recetas en libros de cocina. En Internet, recetas escritas y vídeos, he preguntado a quien he podido, pero las instrucciones siempre han sido muy imprecisas y mis migas más bien parecían farinetas, una especie de pasta que no tenía nada que ver con las migas tan ricas que yo había probado por ahí.
Pero mi constancia en buscar una solución (entiéndase como un eufemismo de "cabezoneria") finalmente ha dado su fruto. 
 Un día en el supermercado, leyendo las instrucciones para hacerlas en una bolsa de pan cortado, leí lo que nunca habia visto: la cantidad exacta de agua con la que hay que remojar el pan, para que queden en su punto.
Probé a hacerlas con esas indicaciones y acerté, siento no recordar la marca de esas migas que me indicaron la forma de hacerlas,  pero no recuerdo el nombre.
Bueno, vamos al lío!!
Ingredientes:
* Lo primero es tener a mano paquete de pan cortado en rebanadas muy finas expresamente para hacer migas.
* 1 cebolla  de Fuentes y 3 o 4 dientes de ajo.
*250 grs. de paceta cortada a cuadritos de un cm. 
* Media vuelta de chistorra
*250 grs. de agua.

Coger el paquete de rebanaditas de pan y, apretandolo  por parres, intentar romper el pan lo más pequeño posible, teniendo cuidado de que no se os reviente la bolsa.
Una vez desmenuzado el  pan, echarlo en un bol y añadirle los 250 grs. de  agua. Remover bien con las dos manos de manera que todo el pan se impregne de la humedad. Tapar con un paño y mientras haces el paso siguiente, remover de vez en cuando para conseguir que todo el pan tenga el mismo grado de humedad.
Mientras ésto sucede, pongo a calentar  una sartén grande y profunda, echar los pequeños cuadritos de panceta para que vayan soltando su grasa y remover de vez en cuando; mientras tanto, picar una cebolla (si es de Fuentes, mejor) y  añadirla a la panceta, echar también los dientes de ajo enteros y seguir removiendo todo junto hasta que la cebolla quede transparente, cuando se acerca ese momento, echo también la chistorra a trocitos y todavía le doy una vueltas más. 
Una vez que esta todo integrado, panceta y cebolla trasparente, los ajos por ahí haciéndose poco a poco, la chistorra dando color y alegría al guiso, echamos en pan y toca seguir removiendo de vez en cuando durante unos 20 minutos o media hora.
Así explicado, puede resultar largo y tedioso, pero como entre vuelta y vuelta puedes hacer otras cosas, te encuentras una suculenta cazuela de migas sin darte cuenta.
Consejo: Mientras se hace la panceta, pongo la vitrocerámica al seis,  una vez que le añado la cebolla los ajos, la bajo al cuatro.
*Unos granos de uva es el completo ideal